Historia de un canalla
Julia Navarro
Ed. Plaza&Janés
864 págs.
Soy un canalla y no me arrepiento de serlo.
He mentido, engañado y manipulado a mi antojo sin que me importaran las consecuencias.
He destruido sueños y reputaciones, he traicionado a los que me han sido leales, he provocado dolor a aquellos que quisieron ayudarme.
He jugado con las esperanzas de quienes pensaron que podrían cambiar lo que soy.
Sé lo que hice y siempre supe lo que debí hacer.
Esta es la historia de un canalla. La mía.
Thomas Spencer sabe cómo conseguir todo lo que desea. Una salud delicada es el precio que ha tenido que pagar por su estilo de vida, pero no se lamenta por ello. Sin embargo, desde su último episodio cardíaco, una sensación extraña se ha apoderado de él y en la soledad de su lujoso apartamento de Brooklyn, se suceden las noches en que no puede evitar preguntarse cómo habría sido la vida que conscientemente eligió no vivir.El recuerdo de los momentos que le llevaron a triunfar como publicista y asesor de imagen, entre Londres y Nueva York en los ochenta y noventa, nos descubre los turbios mecanismos que en ocasiones emplean los centros de poder para conseguir sus fines. Un mundo hostil, gobernado por hombres, en el que las mujeres se resisten a tener un papel secundario.
He leído todo de Julia sólo me falta Dime quien soy. Es una
de mis autoras favoritas, me encanta cómo escribe; obviamente cuando vi que
sacaba nuevo libro quise leerlo, Historia de un canalla.
Ya desde que leí que se adentraba a un nuevo género me dio algo
de miedo. Pero cuando fui leyendo reseñas, la gran mayoría criticando las casi
900 páginas y torturándose por el personaje principal me derrumbé. Mis expectativas
ya bajitas fueron cayéndose y empecé el libro con terror a que me decepcionará
terriblemente. Obviamente esto hace que el libro no me haya parecido malo,
sinceramente no es el mejor libro de Julia ni tampoco lo recomendaría, pero
creo que ha hecho un trabajo exigente al crear a este personaje.
No os voy a aburrir contando mucho más de la sinopsis. Nuestro
personaje principal es Thomas Spencer. Es un tipo peculiar que nos contará con “pelos
y señales” su vida. Nos narrará su infancia, su adolescencia, su carrera
profesional y empresarial y obviamente su ocaso. Empezaremos conociendo a su
familia y su entorno: un niño bien que tiene un odio muy profundo hacia su
madre y a su hermano. Les hará la vida imposible a pesar de que ellos se lo
perdonen constantemente. Luego empezará la vida maquiavélica e inmoral que
llevará, hasta que, ya en su lecho de muerte, empezará a darse cuenta que ha
estado haciendo el mal a todo el mundo. Que siempre lo ha sabido, pero que nunca
le ha sentido expresarlo y que no se arrepiente de nada.
Al principio la trama se hace bastante llamativa e incluso
interesante. Pero hay puntos, e incluso, páginas que sobraban, que hacen que en
ocasiones pierdas interés en la idea original. La autora se esmera mucho en
dar detalles innecesarios y muy redundantes a lo largo de la historia. A pesar
de ello, y de momentos que sobren, la trama es muy buena. Mediante los ojos de
Thomas vamos a ir conformando el mundo político, periodístico o empresarial. Me
ha encantado conocer ese mundo tan maligno lleno de engaños, falsedades,
difamaciones. Un mundo donde todo vale por conseguir el maldito poder o el simple
dinero: pisotear a tu contrincante, hundirle o incluso sabotear a tu propia
familia. A día de hoy conocemos millones de investigaciones… con este libro
empiezas a pensar el porqué de esa publicación, a quién beneficia, y que
alguien siempre sale ganando; y te das cuenta que también los periodistas son
corruptibles y lo facilísimo que es manipularnos. Realmente resulta muy
interesante, clarificador y muy actual.
Julia ha ideado a un personaje “diez”, increíblemente detallado,
carismático, lleno de matices… un personaje colosal. Recrea maravillosamente el
mal y todas sus consecuencias: es un egoísta, malcriado, envidioso, avaricioso,
mal perdedor, intransigente, y a veces creo que es hasta misógino. Es un personaje
que verdaderamente da asco, pero literariamente hablando es perfecto: hace el
mal por puro placer y puro divertimento; daña a las personas que quiere solo
por el simple hecho de sentirse él bien, verles sufrir o por el poder que tiene
sobre ellos. Verdaderamente da miedo encontrarse a alguien tal que así: no solo
daña a sus familiares, sino también en su mundo empresarial y en el mundo de
pareja –maltrato tanto físico como psicológico... más demoledor, incluso–: yo
le describo como un “asesino de sentimientos”. Al principio podía comprender
ciertas acciones, pero llegó un punto en que ya sus actos sobrepasaban el
límite, actuaba por pura maldad y no… ya no pude congeniar con él.
Cómo decía Julia es una de mis escritoras favoritas, y
pensaba que este libro me decepcionaría. Sinceramente no ha sido así. Le sobran
muchas páginas, y escribe cosas innecesarias. Pero la prosa tan elegante y ágil
que tiene esta mujer, y que describe una realidad perfectamente me ha hecho “disfrutar”
del libro. Es cierto que ha habido momentos en que se me hacía pesado leer
ciertos párrafos, pero en general me ha enganchado la vida de este vil
personaje y el final me ha entusiasmado: deja la puerta abierta a que pienses
tú –el lector– el final que quieras darle, y creo que se merecía aquel final
(yo tengo mi teoría…). Recomendar este libro es complicado, no es su mejor
libro ni de lejos, pero me ha tenido entretenida varios días y me ha resultado
una lectura curiosa.
En resumen, Historia de un canalla es una novela de narrativa muy psicológica. Viajaremos a través de los ojos del protagonista por los mundos de la corrupción, de la política o de las agencias de comunicación. Lo más destacable es el personaje de la novela: soberbio, excepcional, el perfecto personaje literario. Aunque le sobren bastantes páginas, la trama y el final me han resultado estupendos y ha resultado ser una lectura muy entretenida.
(En realidad 3.5)
Reseñas de Julia Navarro:





