La Isla del Coco
Bianca Aparicio Vinsonneau
Ed. Círculo Rojo
381 págs.
Amparado por las sombras de la noche, el mayor tesoro de la Corona española abandona las costas del Perú escondido en las entrañas de un navío mercante bajo la amenaza de la pérdida del virreinato. Es, sin duda, una carga demasiado tentadora para el capitán William Thompson. Con las manos manchadas de sangre, huye hasta la isla del Coco para ocultar el gran Tesoro de Lima. Lo que debía haberle traído riqueza y fortuna, acaba resultando ser una maldición que le aleja de su hogar y le lleva a perder a sus seres queridos. Tras su muerte, tan solo su hija sabe de la extraña historia de una lejana isla deshabitada, en cuyas profundidades se oculta un inmenso tesoro. Acompañados de un diminuto plano dibujado por la temblorosa mano de su padre, Clara y su esposo August deciden iniciar un viaje cargado de esperanzas. No imaginan que, tras el brillo del oro español, no hay más que oscuridad.
Una magnífica novela histórica que transcurre durante el siglo XIX, recorriendo lugares tan fascinantes como Lima (Perú), Kona (Hawái) y la isla del Coco (Costa Rica), para desvelarnos la magnitud de los anhelos y temores de los hombres.
Hace ya una par de años leí “Las Sombras de África”. Me encantó, y en cuanto vi el nuevo libro de la autora me lancé como loca a
leerlo, La Isla del Coco.
Una historia completamente diferente, aunque tiene algo en
común con su predecesora: la autora tiende a situarnos la historia en lugares
exóticos, interesantes y atípicos. En este caso, viajaremos a la antigua
América y será la isla de Coco donde nos asentaremos dando lugar al título del
libro. Ha habido alguna cosa que no me ha gustado –creo que ha querido abarcar
mucho y concentrar mucho en tan poco espacio–, pero en general ha sido un libro
muy interesante, muy entretenido y en ocasiones hasta absorbente.
La Isla del Coco es una historia lineal donde el comienzo lo
da William Thompson, un capitán que se convertirá de la noche a la mañana en un
pirata sanguinario cegado por un tesoro. Este tesoro es el mayor que ha tenido
la corona española en Perú, tuvo que ser recogido y escondido en un navío para ser
llevado a otro lugar para ser protegido de las revueltas del virreinato. Así William
se verá deslumbrado y obsesionado y se convertirá en un asesino y
posteriormente en un desgraciado. En la segunda parte, nos vamos a Kona, Hawái:
la historia se serena, nos envolverá el presente, el miedo, la angustia y
recuperaremos la ilusión y conoceremos a los segundos personajes de la
historia: Clara y August. Estos serán los encargados de encontrar ese tesoro que
William escondió en la susodicha Isla del Tesoro. Ya en la tercera y última
parte, nos centramos en la Isla.
Es una historia francamente interesante. Nos relata la formación
y el intento de colonización de la Isla de Coco en Costa Rica. Es una historia
que abarca casi un siglo donde van a aparecer varios personajes fundamentales en
la historia. Hay tres bloques
diferenciados junto al prólogo que da comienzo a la historia. Por tanto es una historia
lineal, que yo catalogo de novela de aventuras. A pesar de no tener una acción
predominante, considero una novela llena de aventuras por la magnífica
representación de los mares con los piratas y nos relata las batallitas de los
personajes en estas islas exóticas.
Las dos primeras partes me han apasionado completamente. Me han
parecido cercanas, llena de entusiasmo, de energía y de interés: la aventura
del tesoro y su escondite y la posterior frustración y desasosiego del personaje
principal, y su posterior exoneración con la aparición de Clara en su vida. La
tercera parte se me ha hecho más pesada. Me parecía interesante, mucho, pero se
me hacía repetitiva. La parte en la que se explica la forma de colonización y
las dificultades que pasaron en la Isla durante el proceso de habitación me ha
gustado mucho: los roces, la búsqueda de producción agrícola… ha sido
emocionante descubrir como gente pudo sobrevivir a una isla como aquella durante varios años. Pero la
parte de la búsqueda del tesoro me ha parecido monótona y absurda, en
ocasiones. Aunque es verdad que esto demuestra muy bien el carácter de cada uno
de los personajes fielmente: la codiciosa y maliciosa obsesión del tesoro de casi
todos los personajes. No me han caído mal ninguno, incluso William me ha
causado cierta emotividad en ocasiones, pero esa obcecación continua que tenían
algunos personajes rozaba la locura.
Lo mejor de todo esto es que es realidad. Toda entera: el
tesoro de Lima se evacuó por miedo a la pérdida de virreinato, fue robado por
el mismo protagonista que figura entre las páginas, que ese tesoro fue
escondido y que hubo una pareja obsesionada por encontrarlo. Es totalmente
sorprendente que muchas de las cosas que parecen totalmente ficcionadas, son
totalmente verídicas. Obviamente hay muchas cosas ficticias e inventadas, pero
la gran mayoría ha sido verdad. Por ello, también catalogo a la novela como una
gran novela histórica. Una novela especialmente bien documentada, y escrita con
una prosa elegante y clara. Pero esto ha dado pie a que la novela se quede no
coja, pero se ha quedado pequeña: ha querido abarcar mucho y se ha quedado en
la última parte sin esa fuerza y ese interés que debería haber mantenido. El final –el prólogo– me ha
parecido fascinante, y lo mejor es que vuelve a ser verdad. Es asombroso como
la realidad siempre supera a la ficción.
Una obra muy entretenida como he dicho antes. Me ha parecido
interesante la parte histórica, que repito está muy bien documentada. Y es
fantástica la ambientación de la novela: unas descripciones perfectas e idílicas
de Kona y de la Isla del Coco, parecía que estabas allí, y te daban ganas de
irte allí ya mismo–en este caso, ver fotos, jaja–; aunque por otro lado, el
color entusiasta de la isla rivalizaba con la atmósfera fea, insensible y oscura del
ambiente que se respiraba dentro. Una novela muy recomendable, muy sorprendente
y que nos describe a unos personajes llenos de matices reflejando un mundo –ya
antiguo– lleno de codicia, avaricia, e incluso egoísmo, pero también de la
culpa, del perdón y de la redención.
En resumen, La Isla del Coco es una novela histórica de aventuras e intriga. Una historia con una gran ambientación y documentación y protagonizada con una gran mayoría de personajes reales que la autora aporta complejidad y autenticidad. Aunque se me haya quedado corta, me ha parecido una novela fantástica, muy entretenida y evocadora de la época llena de historia y con mensaje incluido.
3,5






