Los hijos del fuego
Pedro Feijoo
Ed. B
512 págs.
En determinadas situaciones, la vida de una persona puede cambiar para siempre. Presenciar un asesinato es una de ellas.
La Puerta del Sol es una fiesta. Risas, alboroto, en la plaza abarrotada de gente tan sólo unos pocos conocen lo que está a punto de suceder. Pero una cosa es segura: ninguno de los asistentes olvidará jamás esta tarde de domingo. Un disparo camuflado en el jaleo, el alcalde que se echa la mano al pecho antes de caer, y ahí está, el comienzo de una investigación que nos llevará dos siglos atrás, persiguiendo las sombras del barrio viejo, escuchando los silencios de una ciudad llena de preguntas incómodas, calles de señales olvidadas, e imágenes que no son lo que aparentan.
Regresan los personajes de Los hijos del mar, la novela que dio a conocer a Pedro Feijoo, para enfrentarse a una de las intrigas mejor protegidas en la historia de la ciudad: la de su propia fundación.
Al fin y al cabo, los mejores secretos siempre son los que se ocultan ahí, en ese lugar a la vista de todos...
No había tenido el gusto de leer a Pedro Feijoo y me lo
habían recomendado mucho porque sus lecturas son muy de mi estilo y cuando vi
su nueva publicación no quise perdérmelo, Los hijos del fuego.
Aun siendo una continuación de Los hijos del mar, son
totalmente independientes porque solo tienen en común sus protagonistas. Me ha
mantenido totalmente pegada a sus páginas y toda esa mezcla de géneros me ha encantado. Son los típicos libros que siempre he leído y siempre me encantan. No me
ha defraudado en ningún momento y espero pronto volver a leer más libros de
este autor.
“Los hijos del fuego” comienza con una impactante escena en
la plaza de Sol de Vigo durante la celebración de la reconquista de los
vigueses contra los franceses. Allí se encuentran nuestros dos protagonistas:
Simón y Mariña, una pareja muy particular que está disfrutando de la fiesta y
de sus compatriotas. Durante la celebración el alcalde comenta que va a
anunciar una noticia que cambiará la historia de Vigo, pero no le dará tiempo
ya que cuando va a hacerlo le disparan y cae totalmente fulminado. Mariña y
Simón son testigos directos de la tragedia y comenzarán a investigar cuando un
amigo de Mariña, el historiador de Vigo que fue el que le contó todo al
alcalde, desaparezca y pueda correr peligro.
Comienza de una forma muy trepidante, muy dinámica y durante
toda la lectura el ritmo es muy fluido y las páginas vuelan. Hay mucho diálogo,
lo que agiliza su lectura, pero también encontramos momentos más tranquilos en
los que los personajes se desnudan y nos cuentan su estado emocional. La prosa
del autor es impecable, muy elegante y cuidada. Como ya he comentado, los
autores gallegos tienen una magnífica pluma y lo corroboran en sus libros y más
en estos libros donde es necesario cambios de estilo narrativo por las
diferentes voces narrativas que tiene. El libro se estructura en cinco partes muy
bien diferenciadas: mayoritariamente está narrado en primera persona por Simón,
pero hay unos momentos en que utiliza la tercera persona para ubicarnos en la
propia investigación policial o incluso para aumentar información objetiva. En dos
de esas cinco partes, encontraremos dos documentos en los que se narrarán
hechos ocurridos en el siglo XVIII y XIX narrados por personajes de aquellas
épocas.
En cuanto a personajes, encontramos a varios, aunque los
principales son Simón y Mariña. También tenemos al detective Bruno, al
historiador Tristán, a Gonzalo Maceo, o personajes de épocas anteriores como
Espinosa o Hugo Sanjuán. Los más destacables son Simón, Mariña y los dos
personajes de la época antigua, Sanjuán y Espinosa. Son personajes que entrañan
algún tipo de sentimiento, tanto bueno como malo, ya que no faltan los
personajes malignos y crueles. Aunque no es una historia de personajes, están
bien perfilados y son coherentes con sus acciones.
Algo muy notorio e importante en la novela es la
ambientación de Vigo tanto actual como en los momentos de la Reconquista. Una ciudad
bella, cosmopolita llena de historias, leyendas y rumores. Nos hace un repaso
maravilloso de su historia y de su importante acción cuando los vigueses
llevaron a cabo la primera reconquista de una ciudad a los franceses. Pero si
es increíble el repaso histórico es honorable y genial el repaso de calles y
monumentos históricos que rodea la historia. Es una delicia leer
acontecimientos reales tan bien documentados y tan bien narrados y tan bien
introducidos en la historia de ficción. Eso haces que leas con fruición y con mayor interés y entusiasmo todo el relato.
Me ha encantado de principio a fin. Un thriller con
investigaciones policiales, intriga máxima y con secretos y traiciones con
sorpresas finales para el lector, todo ello rodeado de una excelente cronología
de hechos históricos verídicos. Una teoría conspiranoica que todo acaba siendo
mucho más real y verosímil. Es una fascinante novela llena de aventuras, de
acción sin parar y que merece muchísimo la pena leer sin duda alguna.
En resumen, Los hijos del fuego es un thriller negro-policiaco lleno de acción y aventuras, intriga, e historia: una mezcla de géneros explosiva, apropiada y muy efectiva. Una novela narrada pulcramente con un ritmo exponencial, con unos personajes muy divertidos y con una ambientación totalmente increíble, real y con un gran trabajo documental detrás. Una novela que merece ser leída por multitud de factores, entre ellos lo bien escrita y documentada que está y porque en sí la historia que cuenta es totalmente fantástica, se convierte en adictiva y terminas con muchas ganas de más.
Serie Los hijos:
- Los hijos del mar
- Los hijos del fuego



