Luisa Ferro
Ed. Planeta
604 págs.
Madrid, 1903. Bruno Moreto se enfrenta a una gran encrucijada. Su tutor, Ernesto Olmedo, médico forense, asesor de la policía y propietario de una funeraria, ha muerto en extrañas circunstancias. Todo apunta a un suicidio. Su muerte deja un negocio hipotecado, con deudas que comprometen gravemente el futuro de Bruno.El hermano del difunto, Hugo Bonaventura, un conde italiano con fama de vividor, llega a Madrid para hacerse cargo de la situación, pero los acontecimientos darán un giro inesperado. Bruno y Bonaventura se verán inmersos en la investigación de varios asesinatos rituales de niñas, cuyas raíces se sumergen en el pasado más oscuro de Olmedo. Ambos, pese a sus diferencias iniciales, tendrán que aliarse para destapar un misterio que ha dormido agazapado tras décadas de silencio.
Una novela que me llamó su atención desde el primer momento
en que vi su portada. Leyendo su sinopsis y su semejanza a novelas de Zafón me
fascinó completamente, El círculo del Alba.
Me he bebido este libro y lo he deleitado con placer. Una lectura
estupenda, absorbente y que engancha con unas primeras hojas de escándalo. Una novela
completísima con una fascinante ambientación y llena de intriga y secretos. Cuando
iba leyendo veía visualmente todas y cada una de las escenas que había: creo
firmemente que este libro se convertirá en una serie. Por la semejanza de
fechas, el protagonista se me parecía tantísimo al detective Víctor Ros… que
creo que sería una magnífica obra para dirigir en una serie de tv. ¿Cuándo
comprarán los derechos?
En El círculo del Alba seremos testigos de los distintos sucesos
que la policía descubre en las calles de Madrid: están apareciendo cadáveres
mutilados de niñas pequeñas en diferentes lugares en Madrid durante los
primeros años del s. XX. Presentan cicatrices en el pecho por donde extraen el
corazón, y tienen una golondrina y una libélula azul en su manita. Por otro
lado, conoceremos a los protagonistas de una forma brusca: Bruno entierra a su
padrino Olmedo y se entera que deja su arruinado patrimonio a un hermano desconocido.
Olmedo, el criminólogo muerto aparece veinticinco años antes en el prólogo del libro creando una máxima
estupefacción y creando mayor misterio en la posterior trama. Éste ha muerto en
circunstancias raras: la policía asume la muerte como un suicidio aunque su
ahijado Bruno no está conforme con ello, y comenzará una investigación por su
cuenta porque cree que alguien ha podido matar a Olmedo.
Los protagonistas serán unos investigadores diferentes: uno
es Bruno, asesor no oficial de la policía gracias a su padrino que trabajaba junto a Olmedo en
la funeraria, y el otro
protagonista es el hermano de Olmedo, el Conde Bonaventura, un aventurero e
inteligente personaje. Aparecerá y junto con su “sobrino-ahijado” serán los
culpables de no pegar ojo por seguir leyendo. Son una pareja muy peculiar, pero
que se complementan perfectamente. Bonaventura es médico y criminólogo, y su sobrino
es un especialista en medicina-forense gracias a Olmedo. Es esto una de las
cosas que más he disfrutado del libro. Cómo he dicho en varias ocasiones me
encantan las novelas que hablan de medicina patológica. En ésta encontraremos
autopsias y pruebas de la época, y se profundizará mucho en el tema. Con estas
referencias empezaremos a disfrutar de ambas investigaciones: la de las niñas
aparecidas muertas y la de la muerte de Olmedo.
Si ya con lo que he dicho no os animo a leerlo… seguiré con
más detalles positivos: la ambientación tan espléndida y sublime que tiene el
libro. Viajaremos y nos sumergiremos en las calles de Madrid en una época tan
dorada como fue XIX y XX, sobretodo y concretamente en 1903. Las descripciones
son muy visuales, que nos transportan a una década de contrastes: fiestas y
derroches, o miseria y sufrimientos. Me ha gustado mucho la forma de meternos
en un ambiente tosco, inquietante de Madrid con los cadáveres de las niñas, las
sociedades secretas, los oscuros secretos… y cómo lo une a las festivas y
coloridas fiestas clandestinas de gente de bien. Otra de las cosas que más he disfrutado
sin duda alguna ha sido viajar en el tiempo a mi ciudad: acercarme al manicomio
más conocido de Madrid (y casi de España), el manicomio Santa Isabel de
Leganés. Será un punto importantísimo en la novela y junto con todo lo de antes
convierte a la novela en una lectura envolvente y sugestiva.
La narración es muy sencilla y amena –algunos vocablos
usados eran totalmente adecuados a la época, aunque hay otros que me han
chirriado un poco😐–. El ritmo es acomodado, más bien calmado, no es un thriller
al uso. Usa la intriga y los misterios para mantenernos atrapados y mientras
avanzamos en su lectura van aumentando y con ello nuestra atención. A medida
que nos acercamos al final se van revelando ciertos secretos, pero esto no hace
otra cosa que elucubremos y dudemos todavía más. El final es totalmente inesperado,
abrumador; a pesar de ser final cerrado auguro –y espero– más investigaciones
de los dos protagonistas.
Me ha gustado muchísimo. Como ha aunado acción, misterios y
tensión. Ha hilvanado una historia que engancha, muy creíble e hipnótica en una
época dorada que durante el relato se convierte en un ambiente claustrofóbico. Mezcla
muy bien las historias que hay, y luego las une eficazmente. Una lectura totalmente
recomendada.
En resumen, El círculo del Alba es un thriller negro sugestivo, absorbente y evocador de la época. Una novela muy entretenida, con tensión, misterios e intriga constante. Una autora que demuestra con su obra una pluma brillante y que tiene mano para crear intriga y captar nuestra atención. Cómo veis, merece la pena dar una oportunidad a esta gran novela.



