En 1942 Elena acaba de llegar a España, deportada desde la Francia ocupada por los nazis. Sus tíos, única familia que le queda, la han acogido en su casa de Ávila donde vive con el temor a ser de nuevo detenida. Apenas transcurridos unos meses, un comisario de policía acude a su domicilio con una orden de detención. Se la acusa de pertenencia a la masonería. A partir de ese momento se enfrenta a la dureza de la represión, a la angustia de buscar una salida que le permita eludir la cárcel y al dolor por todas las pérdidas que se han acumulado en su vida.
La novela navega entre el presente de la protagonista, inmerso en la oscuridad, y la miseria de la postguerra, y sus años de juventud transcurridos en el Madrid de la República, un espléndido escenario para dar rienda suelta a sus expectativas de mujer moderna que no renuncia a nada.
La autora de este libro hace unas semanas se puso en
contacto conmigo para ver si me apetecía leer su novela. Leí su sinopsis y
acepté encantada: Doce años y un día.
Este es un libro de
ficción histórica que recrea la vida de una joven a lo largo de varios años: al
comienzo de la Segunda República Española, durante la guerra y en la posguerra
española. En este libro se nota la alta documentación que tiene la autora
porque detalla muchos detalles de esa época que yo no conocía y la verdad que da
gusto leerlos en una novela tan minuciosa.
Es una novela de mujeres, ya que está rodeada de mujeres protagonistas, influyentes e, incluso, algunas muy importantes en la sociedad española.
Son ellas realmente las importantes, las que intentaron rebelarse en un tiempo
complicado y las que echaron el vuelo para que actualmente estemos como
estamos: con trabajo “igualitario” e independencia.
La historia la protagoniza Elena: una chica joven,
aventurera, valiente y republicana. Viviremos desde su punto de vista en
tercera persona como vivirá cada acontecimiento que va pasando a lo largo de su
vida y también en España, más concretamente en Madrid. Será ella la que nos va
mostrando los detalles de la vida en las calles republicanas, durante la guerra
y también como se vive tras la Guerra Civil en una capital como lo es Ávila.
Elena vive encerrada en casa de sus tíos en Ávila: fue
repatriada a España desde Francia a casa de sus tíos para intentar protegerla y
que no sea llevada a la cárcel o algo peor. Está siendo investigada por pertenecer a una
organización de masonería. Así empieza la historia y desde aquí con saltos
temporales hacia el pasado iremos enlazando su vida para conocer mejor a nuestra protagonista. Conoceremos donde trabajaba, con quién se relacionaba, y cómo llegó a
Francia.
Este libro es un viaje en el que nos encontraremos las
penurias y el miedo de la posguerra; también la sensación de inseguridad en
Madrid durante la guerra, y conoceremos mejor parte de la vida de una chica en
la Segunda República; conoceremos a las grandes mujeres de la época y cómo poco
a poco se hacía insostenible la vida y el gobierno de aquella época. Esta novela
enfoca la historia desde un punto de vista distinto: desde el punto de vista de
la mujer, cómo se intentó fortalecer a la mujer y las trabas que incluso ellas
mismas se ponían.
Tiene un ritmo pausado porque no es una novela de acción. No
ocurren demasiadas cosas, sino que te cuenta la vida de la época. Tiene un
lenguaje excelente, muy cuidado en el que destaca y predomina la narración frente al diálogo lo que
aminora ritmo (a mi personalmente es algo que no me gusta mucho, prefiero el diálogo a las eternas descripciones y narraciones). Es una novela que informa,
interesante, que crea un interés por averiguar más sobre la vida de esta
muchacha.
Hace unos días escuche a un autor decir que lo importante de
una novela es su buen comienzo y su buen final: si tiene eso es una buena
novela, comentaba. Pues esta lo tiene: te atrapa con el principio y te
sorprenderá el final. Ese final que te hará comprender muchas cosas. Ha sido
una novela que me ha creado interés por saber más sobre la masonería, la
posguerra y sobre todo esos años en los que ciertas mujeres lucharon por los
intereses de la mujer.
En resumen, Doce años y un día es una novela de ficción histórica que habla de la vida de una muchacha retenida en su casa por pertenecer a la masonería. Nos relata sus vivencias, sus miedos, sus sueños perdidos y nos relata la vida de una época pasada situando a la mujer como la protagonista y así conocer a grandes mujeres de aquella época. Con un ritmo pausado y un lenguaje muy cuidado, especial y meticuloso estaremos ante una novela interesante, amena y muy documentada. Si te gustan las historias de la posguerra y eres fiel a la novela histórica, este libro te gustará.
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar